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(Pese a no ser una traducción nuestra, queremos ponerla aquí, antes que ninguna)

VOLAR ES UN SENTIMIENTO
por Dante Marello.

   Esta es una experiencia que me ocurrió en el pueblo El Trébol, de la provincia de Santa Fe, cuando fuimos a realizar un festival, invitados por la Cooperativa de Agua de ese lugar. Hubo una concurrencia de casi 3.000 personas y creo que en algún momento hubo cerca de 500 cometas de caña y papel en vuelo. Por ser un pueblo muy pequeño, la convocatoria tuvo muchísimo éxito.
   En el reparto de tareas, me tocó realizar "escuela de vuelo y vuelos de bautismo" de cometas acrobáticas.
   Me encontraba concentrado en que todos a los que hacía volar se llevaran una buena impresión de esta actividad, hasta que, tímidamente, se me acerca un grupo familiar.
    La madre me pregunta si el niño (alrededor de 10 años de edad) puede volar; pero que es no vidente.
   "Bueno, pensé, ya que han volado tantos, que lo haga con este niño, prestando mas atención y no soltando el doble comando, debido a su condición de "ciego"... (sosteniendo desde atrás sus manos), no tendré problemas".
    La sorpresa fue que a los minutos de estar en esta situación y por supuesto explicándole los pormenores en todo momento y notando que él no lo hacía mal, le dejo volar "solo", pero quedándome atento a solucionar las malas maniobras, que solo en un par de oportunidades tuve que corregir, pues el niño "sentía" a través de las líneas el rumbo de la cometa y lo llevaba a donde yo le indicaba, hasta que no tuve más necesidad de indicarle, salvo cuando volaba fuera de la ventana de viento.
   Como conclusión, el "bautismo" lo realizó mucho mejor que cualquiera que puede ver la cometa.
   Esta experiencia confirma lo que todos sabemos: que al tener alguno de nuestros sentidos en falta, naturalmente desarrollamos los demás para suplir las carencias que esta falta nos ocasiona.
   Por supuesto esta experiencia me tuvo exaltado todo el día, a mi y al grupo que fuimos; fue el largo comentario del regreso a casa, ...y también intenté cambiar mi forma de volar.
   La madre nos contó que este niño es muy habilidoso, que también se destaca en los juegos con algunos otros niños del barrio, que no tiene problemas de integrarse al grupo que sea y que por todas esas razones, es que se animó a pedirme que le enseñara a volar una cometa acrobática.
   Y pensar que hay personas que no se animan, que dicen que es muy difícil esta tarea o cualquier otra. Pienso que si lo que empiezas lo haces con ánimo negativo, mejor deja esa tarea para que otro la haga, porque seguro vas a fracasar.
   Dale con fe y adelante !!!!